Jose es de esos vecinos buenos, de los que se preocupan por lo que pasa en tu jardín, incluso cuando ven a solitario gato lo cruza, o cuando se dan cuenta de que, fruto de mi natural descuido, algunas malas hierban reptan hacia la valla que separa ambas parcelas, amenazando con una peligrosa invasión de su cesped: "Román, no me quiero meter en lo que no me importa, pero tienes que limpiar el jardin cuanto antes" . -¡Es que en el campo crecen hiernas, Jose, aceptalo!- Le respondo mientras yo mientras camino tranquilamente por el senderito que me lleva hasta mi huerto. Jose se sonríe, no se molesta (digo yo), aunque sé que él preferiría que quitara esas hierbas. Sí que tiene razón, no obstante en que los tomates ya están pintones.

Están para recogerlos. Y es algo importante darse cuenta de cuando los frutos de tu trabajo están maduros, para recojerlos cuanto antes y disfrutarlos antes de que se caigan y acaben pudriéndose en la tierra.
Este blog, que hoy inicio, es el cesto en el que intentaré volcar todos esos frutos maduros que iré encontrando por mi huerto y que, de alguna manera, compartiré con todo aquel que se acerque a oler la madreselva que en él crece.
Para empezar, os dejo un sugerente a la par que inquietante documento. Nuestra amiga Cassandra nos informa sobre algo muy importante de lo que vamos a ser testigo: el peak oil.
http://www.youtube.com/watch?v=8ogPOAnUYOM
Saludos